Día Mundial del Reciclaje

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Todos los años, el 17 de mayo, celebramos el día mundial del reciclaje con el objetivo de tomar conciencia. 

La gestión de los residuos es un desafío que interpela a la sociedad en su totalidad; gobiernos, empresas e individuos. Hoy es un gran día para repensar y entender que el manejo de los residuos causa serios daños ambientales, a la salud de la población y al desarrollo económico local. Es nuestro deber comprender que el reciclaje no es más que un paliativo a una problemática mucho más grande, un sistema basado en el consumo rápido y descarte que genera una cantidad excesiva de residuos de todo tipo.

Debemos tomar al reciclaje como una asignatura pendiente. Como sociedad todavía no hemos encontrado una solución eficiente  a los residuos  y esto se debe principalmente a: 

  • El rápido crecimiento poblacional de las últimas décadas y su concentración en densos núcleos urbanos que dificultan las tareas de recolección y limitan la disponibilidad de terrenos adecuados para la disposición final.
  • Los grandes costos asociados a la creacion y gestion de infraestructura necesaria para el reciclaje, y restricciones presupuestarias que sufren la mayoría de los gobiernos locales, responsables primarios de la gestión de residuos.
  • La  amplitud de sectores sociales involucrados: mientras la generación per cápita de residuos se incrementa con el nivel de ingreso, son los más pobres los que suelen vivir cerca de los vertederos.

El paradigma de consumo en el que vivimos nos lleva a superar año tras año la cantidad de residuos que producimos. Según el informe del Banco Mundial titulado “What a Waste 2.0” en 2016 se generaron 2010 millones de toneladas de desechos sólidos municipales, y se proyecta un incremento del 70% para el año 2050.

¿Qué nos propone el reciclaje? 

El reciclaje consiste en la transformación de los residuos en nuevos productos, o en materia prima para su posterior utilización. Mediante este proceso evitamos que millones de toneladas de papel, cartón, plástico, entre otros, se liberen al medio ambiente y contribuyan con su deterioro. 

Este cambio significativo en el paradigma vigente supone entender que no todo residuo es necesariamente basura, en cambio, puede ser una oportunidad de ahorro o incluso de negocio para las organizaciones que estén dispuestas a adoptar esta estrategia.

De contar con el apoyo por parte del Estado el circuito de reciclaje tiene el potencial para crear empleo e integrar a una porción de la población que hoy lo realiza en condiciones de informalidad y sin ningún tipo de protección.  

Pero todavía queda margen para ser más ambiciosos en esta cruzada contra la contaminación y el cambio climático. El reciclaje debería ser una de las últimas opciones dentro de un sistema. Debemos modificar nuestros procesos productivos, reemplazar las materias primas con las que trabajamos e incluso redefinir el concepto de producto para satisfacer las necesidades de la población de una manera más sustentable.

Sin duda la incorporación del reciclaje fue un salto significativo en la forma de gestionar nuestros residuos, pero con la eco-innovación tenemos la oportunidad de evitar que se generen. Desde MERAKI proponemos pararnos antes de la creación del residuo, repensando el diseño y los materiales utilizados en nuestros productos. Apoyamos un nuevo paradigma de economía circular donde prevalezcan los materiales biodegradables, compostables, reciclables y por sobre todo de alta calidad y durabilidad.