9 tips para una rutina zero-waste

Todos podemos -y debemos- ir en pos de una rutina diaria de cero desperdicio. Te proponemos 9 maneras simples de reducir tu desperdicio plástico.

La producción mundial de plástico supera el millón de toneladas diarias. Volvé a leer esa oración. ¡Millón de toneladas! ¡Cada día! ¿cómo ignorar semejante montaña de plástico? El plástico de un solo uso, nuestra némesis, representa la mitad de la producción global. Dejar de consumir el plástico no reutilizable es el primer paso a tu alcance para reducir tales números. 

Las 3Rs – Reducir, Reutilizar y Reciclar – son pilares de la conciencia ambiental pero deben ser antepuestas por Rechazar. Te invitamos a elevarlo al cuadrado y seguir estos 9 consejos prácticos y fáciles para reducir, reutilizar y reducir tu desperdicio.

 1. VOLVETE SÓLIDO

Shampoo y acondicionadores en barra, pasta de dientes, cremas hidratantes, desodorantes, hasta crema de afeitar y otros productos de cosmética se consiguen en barra en almacenes naturales. Casi todas las cremas se pueden reemplazar por una alternativa sólida, eliminando la necesidad de un packaging de plástico.

Los productos sólidos de higiene y cosmética suelen ser más pequeños, zero-waste, igual de efectivos. No solo liberan espacio en tu baño, también duran más tiempo y ayudan al medio ambiente. Por si faltaba algo para convencerte, por su durabilidad, suelen terminar siendo más baratos.

 2. COMPRÁ EL GRANDE

Ya sea detergente o aceite de oliva, muchos artículos para el hogar pueden comprarse en bulto, a granel o en versiones grandes. Cuando no encuentres una alternativa 100% libre de plástico, entonces hay una versión más grande que ahorra en packaging.

Comprar a granel o en pack grande es más barato y te permite ganar tiempo, al tener que ir menos veces a dónde comprás. Si ya sabés que en dos semanas vas a necesitar de nuevo, ¿por qué no comprar más, de una sola vez?

 3. LO RECARGABLE ES TU AMIGO

Ese bidón de 5lts de detergente puede ser un poco incómodo en tu bacha a la hora de lavar los platos. Es que la idea es rellenar los envases más chicos que veníamos comprando.

En vez de comprar dispensers nuevos y berretas cada vez, mejor invertí en un contenedor piola, bien lindo y ecológico, que puedas rellenar. Si las manualidades se te dan bien, también podés armar uno con botellas o frascos de vidrio.

4. NUNCA OLVIDES TU BOLSA ECOLÓGICA

Salvo que vivas con un montón de amigxs, no vas a poder comprarlos en gran cantidad los alimentos perecederos. Pero comprar solo un par de tomates y paltas cada tanto no debería implicar que vuelvas a casa con una bolsa de plástico.

Llevá con vos siempre bolsas de algodón para las compras. Es mejor.

5. COMPRÁ LOCAL

Una cadena de distribución corta tiene menor impacto ambiental, en buena parte por su logística simple. Seguro que también vas a notar menos plástico yendo al almacén que al supermercado. Siempre fuimos más hinchas de David que de Goliath, así que cuando puedas, comprá productos de estación al pequeño productor local.

6. ABANDONÁ LO DESCARTABLE

Esta nota la escribe un varón, por lo que voy a dar un ejemplo y vos podrás sacar tus propias conclusiones por analogía. Dicho eso, me dí cuenta que las afeitadoras que uso son descartables… y caras. Si las cambio por una de afeitadora de metal, o por una navaja antigua a lo hipster, reduciría a cero el plástico en este momento de mi rutina.

 7. CAMBIATE A BAMBÚ

Ya sabés que conviene cambiar tu cepillo de dientes cada 3 meses. Si tu cepillo es de plástico, entonces estás cayendo conscientemente en el desperdicio programado. En cambio, comprar 4 cepillos de dientes de bambú, va a reducir significativamente tu basura plástica por un año entero.

8. PEDÍ PRESTADO

No necesitás ser dueño de algo que solo vas a usar una o dos veces. En vez de comprarte, por ejemplo, una hidrolavadora -adiviná de qué material están hechas-, podés alquilarla o pedirla prestada a un vecino.

Cuando vayas a comprar algo, hacete la pregunta: ¿realmente necesito tenerlo? Seguro tenés una alternativa.

9. NO, GRACIAS

No necesitás ni querés ese juguetito de plástico que te regalan como souvenir. El último tip es el más sencillo: decí no cuando te ofrecen algo que será basura, sea un volante que no vas a leer, un sticker que no vas a pegar, una bolsa que no necesitás, etc.

¡Esperamos te sirvan estos tips! Si se te ocurren o ya pusiste en práctica otros, ¡no dejes de comentarlos!

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